Cuando me preguntan por qué nació eldespido.com, siempre digo lo mismo: no lo decidí yo; fue el despido quien me eligió a mí. Fue una mezcla extraña entre shock, duelo y propósito. Una madrugada de marzo, me desperté con una claridad que nunca antes había tenido: sabía qué camino quería recorrer, con qué profesionales, con qué misión y, sobre todo, con qué sentido.
Lo curioso, o lo mágico, es que era un 7 de marzo, exactamente el mismo día que, doce años antes, me habían despedido por primera vez de la revista en la que trabajaba como periodista. Fue mi primer despido. Mi primera caída emocional. Mi primera pérdida de identidad. Lo recuerdo como si fuera hoy: ese día, yo no perdí un empleo; perdí mi lugar en el mundo.
Ese despido inauguró mi propio camino de baldosas amarillas. Porque como en El mago de Oz, entendí que el camino no se recorre solo con currículum y voluntad, sino con coraje, corazón, mente y acompañamiento humano. Nadie te explica que un despido también es un duelo, que no solo pierdes ingresos, pierdes pertenencia, autoestima y, a veces, hasta tu nombre.

Cuando me despidieron, un 7 de marzo de 2013 (sí, un día antes del Día de la Mujer), yo tenía 38 años y mis hijos tenían 2 y 5 años. Me quedé absolutamente en shock. Fisiológicamente, hasta se me retiró la menstruación durante varios meses. Yo había nacido para y por ser periodista y se me cayó el mundo encima. Me sentí perdida. Era Rosario, de la revista “tal” y ahora pasaba a no ser nadie. Me sentí muy sola. Muy triste.
“Creo que tras el despido de periodista me deprimí y espero algún día confirmarlo con una psicóloga”
Pero el caso es que mis hijos eran pequeños y yo no quería que me vieran triste. Que el piso de Barcelona se nos había quedado pequeño y necesitábamos encontrar uno más grande. Que yo soy fuerte. Súper woman. O eso creía. Así que, aun no estando bien, me reconvertí en directora comunicación, sin estar del todo bien. Porque el despido es un duelo, pero yo, ni lo sabía, ni lo vivía como tal.
Si quieres conocer mi historia, puedes leerla aquí.
El despido, ese duelo invisible
Y fue un camino de espinas. Me despidieron 5 veces más en los siguientes 4 años. Si tras el primer despido estaba mal, ya te puedes imaginar en la rueda de tristeza, ansiedad y de silencio, en la que me metí. Durante 9 años nunca me atreví a decir públicamente que me habían despedido 6 veces en 4 años. Me costó todo ese tiempo, “salir del armario” y decirlo públicamente.
Me falta tener el Premio Guinnes en la categoría a “La mujer más despedida de España”
Fue haciendo un curso de emprendimiento en Barcelona Activa (gran entidad; ¡tengo mucho que agradecerles; sobre todo, a Ivet y a Raquel!), cuando vi claramente que quería ayudar a otras personas a superar el duelo del despido. Es importante que, cuando te han despedido, lo vivas (si lo necesitas) como un duelo. Que sanes las posibles heridas que tengas y conectes de nuevo contigo mismo, para saber qué camino quieres hacer. Porque, tal vez, tras un despido, ya no quieres seguir trabajando para un tercero. Quizás no quieres seguir trabajando en el mismo sector. Tal vez quieres cambiar de ciudad. Pero, si no estás bien, ¿cómo vas a saberlo?
Tras el curso, comenzó mi transformación: decidí estudiar para ser coach transpersonal y ejecutivo, con la misión de ayudar a otras personas a que no sufrieran ni vivieran lo mismo que yo. Estuve más de un año trabajando como coach. Y me encantó. Pero se me quedaba pequeño. Sentía que quería más, que podía dar y hacer más.
Por un despido más humano
Y fue así como, una madrugada de 7 de marzo, vi este proyecto: eldespido. A partir de ahí, seguí las baldosas. Primero, explicándoselo a mi hijo Ferran, que se ha convertido a sus 15 años recién cumplidos en mi “coach” de emprendimiento. Segundo, contándoselo a Pilar, mi experta en acupuntura, que me animó a mirar si el dominio el despido estaba libre. Después, la vida me trajo a Miguel, el informático de Canarias con una sonrisa siempre bonita y auténtica en la cara. Y, a continuación, la estudiante Beth, que ha venido como una diseñadora gráfica excepcional.
Luego el camino de baldosas puso en mi camino a las colaboradoras:
- Ana Belén como psicóloga
- Cristina como trabajadora social
- Valeria como experta en reclutamiento
- Laura como abogada
- Mayrilian como experta en bienestar corporativo
- Pilar como especialista en hábitos de vida saludables
- Puri como coach y experta en pérdidas
Y justo, eldespido.com nace como una plataforma para visibilizar que el despido es un duelo y que hay que acompañar a la persona que lo padece. Así que, somos un equipazo, al que nos mueve lo mismo, nuestro eslogan: “Por un despido más humano”.
