Hoy hemos realizado un webinar gratuito para empresas sobre un tema del que todavía se habla poco en muchas organizaciones: cómo gestionar los despidos y las desvinculaciones de una forma más humana, clara y coherente.
En la sesión, Rosario Santa María, fundadora de eldespido., ha entrevistado a Almudena Cara, consultora especializada en personas, cultura y transformación organizacional.
Juntas han reflexionado sobre por qué el despido no debería gestionarse únicamente como un trámite legal, sino como un momento profundamente humano, organizativo y reputacional.
El offboarding, el gran olvidado de la experiencia de empleado
Durante los últimos años, muchas empresas han invertido en onboarding, bienestar, liderazgo, experiencia de empleado y marca empleadora.
Sin embargo, la salida de una persona de la organización sigue siendo, en muchos casos, un proceso poco cuidado.
Y la forma en la que una empresa acompaña una desvinculación dice mucho de su cultura real.
Porque una mala salida puede dejar huella en quien se va, pero también en quienes se quedan: el equipo observa cómo se comunica, cómo se acompaña y si los valores de la empresa se sostienen también en los momentos difíciles.
Por qué tener un protocolo de desvinculación
Uno de los puntos centrales del webinar ha sido la importancia de contar con un protocolo de despido o desvinculación.
No se trata de “despedir bonito” ni de evitar decisiones difíciles. Se trata de reducir la improvisación, aportar claridad, cuidar la comunicación y preservar la dignidad de las personas.
Un buen protocolo ayuda a:
- Preparar mejor la conversación.
- Acompañar a los managers en un momento difícil.
- Evitar errores emocionales, organizativos o legales.
- Comunicar con más coherencia al equipo.
- Proteger la cultura y la reputación de la empresa.
Porque el problema no es únicamente despedir. Muchas veces, el verdadero problema está en cómo se despide.
El despido también impacta en la marca empleadora
Hoy una desvinculación ya no queda necesariamente dentro de la empresa.
Una mala experiencia puede compartirse en redes, en portales de empleo o en conversaciones profesionales. Y eso impacta directamente en la percepción de la marca empleadora.
Pero también ocurre lo contrario: una salida gestionada con respeto, claridad y humanidad puede ayudar a cerrar la relación profesional de una forma más sana y coherente.
Los ex empleados también son embajadores de marca. La pregunta es si lo serán desde el reconocimiento o desde la herida.
Humanizar no significa evitar decisiones difíciles
Humanizar una desvinculación no significa negar la realidad empresarial ni evitar decisiones necesarias.
Significa asumirlas con responsabilidad.
Se puede comunicar una decisión difícil con claridad y, al mismo tiempo, cuidar la forma, el lenguaje, el momento y el acompañamiento posterior.
La humanidad no está reñida con la firmeza.
Ver el webinar completo
En este webinar hablamos de tipos de desvinculación, impacto emocional, protocolo de despido, comunicación al equipo, reputación de marca y auditoría de procesos de salida.
Puedes ver el vídeo completo AQUÍ
Y si quieres conocer cómo acompañamos a empresas en la revisión y diseño de sus procesos de desvinculación, puedes visitar nuestra página de servicios:
Porque la forma en la que una empresa despide también deja huella.
